El aseo y el mantenimiento es muy fácil
El tiempo y el uso resaltan la belleza del cuero
Los pisos de cuero se comportan igual a los de madera. Los pisos en cuero son muy resistentes. Cada tableta de cuero tiene cuatro milímetros de espesor.
El aseo y mantenimiento de los pisos y las superficies de cuero es muy fácil, mucho más fácil que el empleado en el cuidado de otros acabados como la madera y la alfombra.
A diferencia de otros enchapes, basta barrer o aspirar las tabletas con frecuencia para limpiarlas. De vez en cuando se recomienda pasarles un trapero apenas húmedo, debido a que los líquidos las pueden dañar.
Las tabletas son tratadas industrialmente para resistir los líquidos, pero, tal como la madera, no son impermeables y se dañan al contacto continuo o prolongado con ellos. En caso de que las tabletas se mojen, es fundamental secarlas a la mayor brevedad.
De fácil cuidado
Como el cuero es un material orgánico, el tiempo y el uso resaltan su belleza, le imprimen un sello acogedor y añejo. Para lograr resaltar su viveza, es fundamental nutrirlo. Se recomienda lustrarlo con cera para madera o abejas cada cuatro o seis meses.
Las tabletas de cuero tienen cuatro milímetros de grosor, lo que las hace muy resistentes al tráfico tal como un piso cualquiera.
Los pisos de cuero se comportan igual que los de madera. Ambos son enchapes resistentes.
En caso de que ocurra un percance con algún objeto puntiagudo, la madera se pule y se pinta, y el cuero se embetuna.
En caso de daño irreparable, las tabletas de cuero se pueden reponer por otras ya que Cueros Arquitectónicos ofrece el servicio de reposición.